MUNDO
Ocho pupitres vacíos
Viernes, 24 de agosto de 2007. Año: XVIII. Numero: 6459.
Tras su eficaz ayuda en la zona se irán los logistas, los expertos en emergencias, los bomberos, médicos y psicólogos de diferentes organizaciones. Ojalá que sea lo antes posible porque será una clara señal de mejoría, aunque todavía quede mucho por hacer.
Como decía Jon Sobrino, cuando sucedió el terremoto de San Salvador en 2001, los terremotos hacen una radiografía de los países por cómo les afectan y a quiénes les afectan, dejando siempre entre los principales damnificados a las poblaciones más pobres, arrasando los barrios y pueblos más vulnerables. El terremoto desvela también toda la solidaridad, toda la organización y todo el empuje de los organismos locales, de las redes vecinales, de los cimientos que se ponen en tiempo de calma, pero que nos sujetan cuando hay seísmos.
En Entreculturas creemos que las sociedades se construyen contando con la educación como principal pilar. Después de toda la ayuda que, esperemos llegue desde todos los lados, también el colegio de Fe y Alegría de Chincha dejará de ser albergue improvisado, brindando ayuda en la emergencia, en coordinación con Cáritas y las parroquias de la zona, y volverá a ser otra vez escuela. Afortunadamente la vida sigue y la educación también está en estado de emergencia para los más empobrecidos.
Habrá que contar las tragedias personales y comunitarias, habrá que leerlas desde ese continuo luchar por la vida y por la dignidad, para estas gentes que nacieron aquí o que vinieron de la Sierra en busca de una vida mejor, habrá que reconstruir y reconstruirse. Curiosamente, el barrio donde se ubica el colegio de Fe y Alegría, y que ha quedado devastado, se llama Pueblo Nuevo y ahora habrá que construirlo de nuevo. Pero el primer día en el colegio ya no será igual, en el recuento veremos ocho pupitres vacíos, ocho niños y niñas que no dejarán que nos olvidemos de lo mucho que tenemos todavía que emprender, del compromiso conjunto y cotidiano con las poblaciones más pobres del Perú, antes y después de los temblores.
David Alonso es responsable del departamento de América Latina en Entreculturas-Fe y Alegría.